Desarrollo Personal

Es momento de descansar

Descansar

Yo, en general, soy una persona que se exige demasiado. No me permito ser “débil”. Me castigo mentalmente cuando hay un día en el que siento que no he hecho nada (aunque, muy probablemente, no haya parado). Lo bueno, es que me conozco, acepto esa parte de mí y, al mismo tiempo, trato de recordarme lo importante que es descansar. Simplemente, descansar. Tumbarte en algún lugar, calmar tu mente y no hacer nada. Solo disfrutar. Aunque, debo decir que encuentro más fácil escribir y decir estas palabras, que llevarlo a la práctica. Y, sin embargo, una vez más, mi cuerpo sabe exactamente lo que necesita y, tras pedirlo amablemente un par de veces (y yo ignorarlo), ha dicho: Hasta aquí.

Llevo exhausta unos cuantos días, en realidad, semanas. Mi trabajo exige un gran esfuerzo físico y mental. Los turnos son largos. Vivo en un país en el que no se habla mi idioma. Así que, sí, constantemente estoy forzando esos límites que mi cuerpo me dice que tengo. No me malinterpretéis, es bueno superarse pero, no lo harás si estas cansada todo el tiempo.  Al final, de una forma u otra, tu ser consigue lo que necesita. En mi caso, fue un golpe de calor lo que hizo que me detuviera.

He vivido en Gran Canaria toda mi vida. Estoy acostumbrada a los 25 o 30 grados de temperatura. Nunca me había dado un golpe de calor. Ahora, vivo en Oxford. Solo fue necesario un día en el que se rebasaron los 30. Entonces, caí KO. Una vez más, estaba trabajando. Empecé a sentirme fatal y, a pesar de haber vomitado, de estar mareada, de no poder respirar bien, a pesar de todo, seguí trabajando un par de horas más. No fue hasta tener que salir corriendo al baño a vomitar frente a una usuaria hasta que dije no, no puedo seguir así. E, incluso entonces, solo podía pensar en el turno del día siguiente. En serio, ¿qué nos pasa?

Nos han educado para pensar y actuar ignorando el descanso. No se nos permite parar y, cuando lo hacemos, somos criticados por otros y por nosotros mismos. Y, honestamente, no deberíamos tener que esperar a una enfermedad para descansar. Por más que lo intenten, las personas, no somos máquinas. No vivimos para trabajar. Trabajamos para vivir, aunque se nos olvide a menudo.

Te invito, ahora que estás leyendo esto, a que al menos, los próximos 15 o 30 minutos los dediques a tu descanso. Date un baño, túmbate en la cama o el sofá, lee un libro, respira hondo, escucha algo de música… lo que sea que te haga feliz y te ayude a relajarte. Simplemente, desconecta. Es difícil, o al menos así lo encuentro yo, pero te aseguro que vale la pena. Esta es la mejor forma de cuidarte. De amarte. Gracias por dedicarme estos minutos de tu vida. Ahora es el momento perfecto para ti. Descansa.

Las personas avanzamos y olvidamos nuestra historia. Es increíble la cantidad de problemas que nos ahorraríamos si mirásemos atrás y aprendiéramos de nuestros ancestros. En este espacio mezclaremos el folclore y la sabiduría ancestral con las técnicas y términos modernos con el fin de hacernos más conscientes de nuestro momento presente y de conocernos un poco más a nosotros mismos. Gracias.

One Comment

  • Isabel Alcántara

    Parar es una de las cosas más difíciles de hacer para nuestra mente. Nuestra educación nos exige todo el tiempo a dar el máximo, por obligaciones, generalmente hacia los demás. Es tiempo de re-educar nuestra mente con una educación consciente de nosotros mismos, escuchandonos, sintiéndonos y respetandonos porque solo así nos daremos cuenta de que la vida nos concede y nos regala cosas maravillosas.
    Gracias por ayudar con tus reflexiones a hacernos conscientes de todo esto.

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